miércoles, 2 de marzo de 2011

Una historia para meditar...


















Una mañana Leonardo recibió una llamada de su ex-novia, en la cual le decía:


Yo también sentí lo mismo que tu anoche, te espero dentro de una hora en el parque, junto al pequeño muelle del lago. Leonardo puso el teléfono en su lugar y su impresión fue un poco aterradora, ya que un día antes había soñado a su ex novia, con la cual había quedado en malos términos y por rencores y orgullos ambos perdieron la comunicación de pareja y amistad.



Leonardo tomó una ducha, se arregló y muy pensativo pensó en decirles a sus amigos que le habían llamado, pero prefirió dejarlo en privacidad, total, era el momento que ambos volvieran a cruzar palabras, el orgullo no debe ser eterno, ni mucho menos un castigo en juicio. Leonardo se dirigió al parque, se acerco al pequeño muelle y se sentó, observando y pensando que iba a pasar, que le diría su ex novia, ¿ de que iban a hablar?.



Miraba a la gente pasar y entre esa gente la alcanzó a observar, que se acercaba a el de forma misteriosa, pero lo más extraño es que ella vestía totalmente diferente ! No llevaba sus ropas frecuentes, al contrario, llevaba un vestido blanco y unos zapatos impecablemente limpios del mismo color, y su rostro lucía tan hermoso, era como si destellara rayos de luz, el intentó decirle hola pero ella le dijo; caminemos...



He sabido que has estado triste y que has tenido muchos problemas, ¿ no es así Leonardo ?.



Te he soñado llorando, te he escuchado gritar afuera de mi casa y no me acercaba a ti, debido a las circunstancias, yo sé que tu no querías saber nada de mi y no te culpo, te lastimé demasiado y logré alejarte de mí, no vengo a discutir, no vengo a pedirte perdón, solo he venido a decirte que aunque las cosas no se arreglaron en su momento debido, creo yo que nunca es tarde, esperé a que tú me llamaras, para poder platicar pero eso no sucedió, el esperarte, el pensar en tí, borró mi apetito, se robó mis días de sol y me fué tumbando poco a poco, sin embargo guardé fe, y dije el llamará, más no lo hiciste, no te culpo pero si te comprendo, sé lo que sentiste anoche, sé lo que te paso, yo también lo sentía en ese momento, pero con mucho mas dolor, grité tu nombre mil veces y grité mil veces perdón, que lástima que no me hayas escuchado, que lástima que no me hayas llamado, Leonardo, nunca es tarde para perdonar y si te pedí que vinieras al parque fue para entregarte esto.



Ella le entregó en sus manos una cruz, la cual era símbolo del amor de los dos.



Esta cruz es mi cuerpo, esta cruz es quien soy, te amo y quiero que la conserves contigo por el resto de tu vida, el se quedó sin palabras y con los ojos un tanto llorosos. La gente lo empezaba a ver a él y lo señalaban... Incluso un señor le preguntó que si se encontraba bien, y respondió; si por qué ?, lo veo caminar y lo veo llorar, le sucede algo... no me sucede nada, simplemente estoy conversando con ella, el señor se retiró algo extrañado del lugar.



Leonardo acompañó hasta su casa a su ex novia, le pidió que por favor la esperara afuera y el accedió, de hecho nunca lo hacia esperar en el patio, se quedó 10 minutos esperando y se preocupó al saber que no regresaba, de repente escuchó voces y vio salir de la puerta de su casa a los amigos de ella, todos con cara triste y ojos llorosos, lo abrazaron y le dijeron, se nos fué, Leonardo, se nos fué, Leonardo empezó a sentir su cuerpo tembloroso y corrió hacia la recámara, en ella se encontraba la mamá de su ex novia, junto con el cadáver, el cual reflejaba una tristeza inmensa. Leonardo con llanto y un nudo en la garganta le pregunto a la señora, ¿ que sucedió ? ¿ dígame que sucedió ?, dice el doctor que murió de tristeza, ella dejó de comer, dejó de reír, no sabemos si el desamor la alejó de todo, no sabemos si el sentimiento de culpa la hizo infeliz, la mamá le entregó una carta a Leonardo y decía así:



Yo también sentí lo mismo que tu, el aire empieza a faltarme, Intento gritarle a mamá y no puedo, luces blancas iluminan mi recamara y a la vez siento un fuerte dolor de cabeza, Leonardo, gracias por haber ido al lago, gracias por estar aquí. Aunque en vida no me pudiste perdonar, sé que ahora lo harás frente a mi.



Leonardo miró el cadáver y solo dijo: perdóname tú a mí.



"En el amor, en la amistad, en la familia, no tiene porque cegarnos el rencor, no tiene porque matarnos la Ira, todos somos seres humanos y lastimamos de igual manera. Aprende a perdonar a cada una de esas personas que te lastimaron y tú también aprende a pedir perdón, no dejes que mañana sea demasiado tarde, no esperes a que te llegue una invitación, y no esperes a pedir perdón al cielo, al cuerpo en vuelo, mejor corre y abraza esa persona, mírense a los ojos y sientan lo bello que es vivir"



AUTOR: Autor Desconocid



BENDICIONES...

martes, 8 de febrero de 2011

Si supiera





Si supiera que hoy fuera la última vez que voy a ver dormir,

te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser guardián de tu alma.

Si supiera que ésta fuera la última vez que te vea salir por la puerta,

te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más.



Sí supiera que ésta fuera la última vez que voy a oír tu voz,

grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinitamente.



Sí supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría

te quiero y no asumiría, totalmente, que ya lo sabes.



Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer

las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda,

me gustaría decirte cuanto te quiero y que nunca te olvidaré.



El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas.



Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega,

seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa,

abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederle a alguien un último deseo.



Mantén a los que amas cerca de tí, diles al oído lo mucho que los necesitas,



Quierelos y tratálos bien, toma tiempo para decirles " Lo siento", " perdóname", " por favor" " gracias" y todas las palabras de amor que conoces.



" Nadie te recordará por tus pensamientos secretos". Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos.

martes, 30 de noviembre de 2010

Me Levantaré



Para todos aquellos que se sienten tristes, solos y sin ganas de seguir adelante, pero con Dios todo lo pueden.

martes, 27 de julio de 2010

SOLIDARIDAD DE LAS IGLESIAS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE CON HAITÍ



SOLIDARIDAD DE LAS IGLESIAS DE AMÉRICA LATINA
Y EL CARIBE CON HAITÍ


Los Presidentes de las Conferencias Episcopales de América Latina y El Caribe convocados, a solicitud de la Conferencia Episcopal de Haití, por la Presidencia del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), se han reunido en Bogotá con el Presidente de la Conferencia Episcopal de Haití, Mons. Louis Kébreau, Arzobispo de Cap-Haitien.

El terremoto del 12 de enero de 2010, no sólo ha movido físicamente la tierra. No sólo ha sido causa de dolor y daño para personas concretas. Ha sido también una llamada de atención para la misma Iglesia en Haití y, desde ella, para la Iglesia que peregrina en América Latina y El Caribe.

Pasados 6 meses en que los hermanos de Haití han recibido apoyo de muchos países y de la Iglesia en América Latina, que ha permitido atender las primeras y más urgentes necesidades, hemos conversado sobre una indispensable segunda etapa. No podemos olvidar a este país hermano, a quien una vez más manifestamos nuestra cercanía y solidaridad. Hemos de mirar con ellos hacia delante.

Es el momento de actuar y proyectar el futuro inmediato. Un camino sereno apoyado en la fe en Jesucristo, Señor de la historia, con la esperanza de la comunión en la caridad de las distintas Conferencias Episcopales. En este espíritu hemos asumido las propuestas expuestas por Monseñor Louis Kébreau en nombre de la Iglesia en Haití, enriquecidas por el diálogo fraterno con los Presidentes de las CCEE presentes en la Reunión.

El CELAM será el interlocutor privilegiado para las CCEE en orden a mantener la continuidad de este diálogo y la puesta en práctica de las siguientes iniciativas:

1. Transmitir la información oportuna y actualizada para continuar la promoción de ayuda humanitaria.
2. Facilitar oportunidades para la formación de agentes: presbíteros, seminaristas y laicos. Sabemos que ellos están viviendo las limitaciones que el momento exige respondiendo en la fe a su vocación.
3. Otorgar becas para seminaristas y para la formación permanente de sacerdotes.
4. Priorizar algunas intervenciones más urgentes y prever los recursos necesarios para la construcción de los seminarios, templos, centros de salud y centros de formación para laicos que los capacite para el liderazgo en el compromiso social de los católicos.


Reconocemos que la Iglesia que peregrina en Haití nos anima a caminar con esperanza para descubrir en este acontecimiento dramático y desafiante el plan de Dios, y crecer como Iglesia misionera en comunión.

Bajo el amparo de Nuestra Madre de Guadalupe, Patrona de América, ponemos en sus brazos a todos aquellos que han sido llamados a la Casa del Padre, entre ellos: el Sr. Arzobispo de Puerto Príncipe, Serge Miot, su Vicario General, Mons. Benoit, su Canciller el P. Chery y muchos sacerdotes, religiosas y religiosos, seminaristas y fieles laicos. A Ella encomendamos así mismo la fecundidad de este encuentro fraterno que hemos vivido.


Bogotá, 23 de julio de 2010






+ Raymundo Damasceno AssisArzobispo de Aparecida, BrasilPresidente del CELAM + Baltazar Enrique Porras CardozoArzobispo de Mérida, VenezuelaPrimer Vicepresidente del CELAM
+ Andrés Stanovnik, OFM.Cap.Arzobispo de Corrientes, ArgentinaSegundo Vicepresidente del CELAM + José Leopoldo González GonzálezObispo Auxiliar de Guadalajara, MéxicoSecretario General del CELAM

jueves, 17 de junio de 2010

Soy un Simple Sacerdote



Soy un simple sacerdote católico uruguayo que hace 20 años vivo en Angola.
Por: Pbro. Martín Lasarte (salesiano) – Angola


Me siento feliz y orgulloso de mi vocación.


Me da un gran dolor por el profundo mal que sacerdotes que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos.

Veo en muchos medios de información, la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo.

Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes…

¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo!

Pienso que los medios de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas.

No ha sido noticia que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en Moxico mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas;
que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños...

No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU.

No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina; que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan hogares transitorios para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violados y buscan un refugio.

Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados.

No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a cero positivos… o en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.

No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, lo haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino;
que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un asalto en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente.

En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región…
Ninguno pasa los 40 años.

No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.

La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua.

Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.

No pretendo hacer una apología de la Iglesia y ni de los sacerdotes.

El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico.

Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos.

Pbro. Martín Lasarte (salesiano) - Angola

A DIOS POR CRISTO Y A CRISTO POR MARÍA !!!!

viernes, 28 de mayo de 2010

¿ QUIÉNES SON LOS QUE NOS CAUSAN MOLESTIA, HOY DÍA?


¿ QUIÉNES SON LOS QUE NOS CAUSAN MOLESTIA, HOY DIA?

Por: Juan José Concepción ( seminarista) -tomado de la Revista Merzabah.


Una vez haciendo una pequeña reflexión, pregunte a los fieles ¿ Cuáles son las personas que hoy día molestan nuestra vida, y nuestro entorno social que nos dejan vivir tranquilos? Casi la mayoría de los presentes respondió a la pregunta y las respuestas que atinadaban eran los políticos porque prometen y no cumplen, los drogadictos, los borrachos, los piedreros, los maleantes, los locos, los violadores, los que secuestran a las personas, los perezosos que no quieren trabajar y son una carga, las prostitutas, en fin todo aquel que siempre anda haciendo el mal a los demás...y así todos fueron respondiendo. De hecho hoy día, estas personas mencionadas molestan, pero son una molestía pasajera.

Al final "Yo" respondí que no son Ellos los que fastidian nuestra vida, sino aquellos que son verdaderos profetas, aquellos que nos hacen ver la justicia divina, nos dicen la verdad, son aquellos que en nombre de Dios denuncian todo tipo de injusticia, esas son las personas que hoy molestan, porque estamos acostumbrados a vivir en medio de la injusticia y no nos gusta que nos digan la verdad, ciertamente se cumple aquel pasaje biblico que dice " nadie es profeta en su tierra" (Mc.6,4), realmente el profeta vive en medio de la sociedad conoce la realidad y lo dice, no titubea en decir la verdad en nombre de Dios, por eso es despreciado y tenido por malo. Ahora entendemos porque no es fácil hacer el papel de profeta, ahora entendemos porque la mayoría de los profetas del Antiguo Testamento y los Nuevo Testamento, aun los que hoy juegan ese papel son perseguidos hasta la muerte.

Recordemos que los hombres más pertubadores y fastidiosos en el Antiguo Testamento y en toda la historia de la humanidad han sido sin duda alguna los profetas.

El verdadero profeta siempre está en movimiento, no se estaciona, no es una persona que le gusta la comodidad, pone a los demás en movimiento. No es cualquier agraciado, sino un conmovido de la situación actual. Por el profeta tiene que pasar la acción de Dios, que va transformando la mentalidad de los pueblos y conduciéndolos a la vida de perfección. No hay que perder de vista que el profeta es alguien alcanzado por Dios, alguien que ha sido llamado y que acoge en su vida.

Esa una persona que ha sido conmovida por la experiencia de participar en los sentimientos de Dios, haciéndole capaz de sentir su misma compasión por la humanidad doliente. Es alguien enviado, que tiene la misión de comunicar a otros la Palabra escuchada, y que intenta persuadir a los otros, desde su debilidad, de la cuál es el proyecto de Dios para la humanidad.

Su actitud suele generar conflicto con el poder, pues sale en defensa de los débiles,sin embargo, es capaz de aguantar y permanecer fiel ante las dificultades.

Es alguien que trata de dinamizar la historia, abrirla hacia un horizonte de esperanza. En medio de esta realidad cabría bien hacernos una pregunta ¿ encontramos a alguien hoy día que lucha por defender la justicia y que siempre esta de lado de los débiles?

Hoy sentimos que estamos en un tiempo de exilio, sin profetas, sin personas de referencia que indiquen el camino. Quizas su palabra ha sido silenciada por eso contamos con tantos mártires en América Latina ( P. Héctor Gallegos, Monseñor Romero, etc)

El profeta se lanza a encontrar la Palabra de Dios en la misma historia de las relaciones de Dios con su pueblo. No hablan de un futuro lejano, pues la voz del profeta no es futurología ni chantagería, sino un hombre que dialoga con el pueblo, con su realidad, con los líderes de su tiempo. Experimentan a Dios en el Corazón de la historia, ahí es donde perciben su voz y captan sus exigencias. En esta forma el profeta se convierte en reivindicador de la imagen del verdadero Dios, una garantía de Dios para su pueblo, un espacio humano donde se encuentra Dios.

El verdadero profeta de hoy se diferencia de aquel que sería un falso profeta, ya que el falso profeta es un ser indefenso que busca las formas de encarnar los males de su tiempo, pero sobre todo sería incapaz de ofrecer una alternativa de solución para el pueblo, además se convertiría en propagador de una ideología barata y fácilmente manipulable, de la cual en vez de ayudar al pueblo, lo hunde en el abismo infernal de la mentira, y sería un aprovechador de las ovejas, y no su pastor.

Me llama la atención que el profeta, aunque le obliguen a callar, es imposible que lo haga, siempre es un hombre que está al tanto de los acontecimientos, que se van en ayuda de los más débiles, se hace constante, además su voz es pura transparencia. El problema de los profetas es que Ellos ven y les queda claro lo que los demás no ven, por lo tanto el profeta tiene una libertad plena.

El profeta de todos los tiempos y de manera especial de hoy arriesga su vida y deja bien claro, si me matan a mí, no matan al que me puso en movimiento y sí esto es de Dios otro vendrá y seguirá la obra. Es decir es un hombre convencido de su rol. Hay que tener presente que no hay profeta sin inspiración provoca una reacción ante el impacto de una presencia, que pone todo en movimiento.

Los sistemas son los primeros enemigos de los profetas hoy día, porque el profeta es un despertador de conciencias dormidas en medio del pueblo. El profeta es un líder y tiene autoridad a la hora de hablar, no se deja confabular por el poder, pues la búsqueda de poder corrompe, además se atreve a enfrentar todo tipo tipo de sistema, poniendo siempre en riesgo su vida.

Ser profeta hoy en nuestro país presupone una comunicación profunda con el Señor. Inspirados por el Espíritu debemos asumir la actitud del que habla lo que ha oído de parte de Dios y para el pueblo de Dios. No es un privilegio, es un servicio a favor de los más débiles. Nuestro reto es ser profetas, intérpretes de la voluntad de Dios para el pueblo aquí y ahora, y por eso debemos atender decididamente a los signos de los tiempos. Ser profeta es llevar la cruz conesperanza como Cristo profeta. No se concibe un profetismo en el hoy de Panamá y de América Latina que sea anuncio vacío, espiritualismo desencarnado.

El profeta de hoy lanza preguntas que se desearía no fuesen formuladas, pone el dedo en la llaga y hace saltar a los " poderosos". Su exigencia da respuesta a Dios, lanza una palabra transformadora de la historia de los hombres. El profeta actual como receptor del mensaje de Dios, tiene que hacer una opción libre. En el fondo ser profeta es una opción, una decisión en la que se apuesta la vida.

Finalmente la misión del profeta no deja de ser ingrata, pues la palabra de Dios suele ser un estorbo y una molestia para todos: para reyes, principes, autoridades,sacerdotes, falsos profetas y para el pueblo en general. Con esto se ha llegado al tiempo en que se mata a los profetas en nombre de Dios, aún en nombre de Cristo.

viernes, 23 de abril de 2010

Homilía de la Toma de Posesión del Arzobispo de Panamá Mons. José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A. Sábado 17 de abril de 2010


Homilía de la Toma de Posesión del Arzobispo de Panamá
Mons. José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A.
Sábado 17 de abril de 2010


Excelentísimo Sr. Nuncio Apostólico, Mons. Andrés Carrascosa Coso.
Excelentísimo Sr. Cardenal, Mons. Oscar Rodríguez Maradiaga
Excelentísimo Sr. Arzobispo Emérito de Panamá Mons. José Dimas Cedeño.
Excelentísimo Sr. Presidente de la Conferencia Episcopal Panameña Mons. José Luis Lacunza Maestrojuan o.s.a
Queridos hermanos del Episcopado
Reverendo Padre Robert Prevost, Padre General de la Orden de San Agustín.
RP. Carlos José Sánchez, Provincial de la Provincia Matritense.
Amados Presbíteros, diáconos, religiosas, religiosos, seminaristas.
Presidente del Comité Ecuménico y de las Iglesias Cristianas hermanas.
Excelentísimo Sr. Presidente de la República, Ricardo Martinelli y Ministros de Estado
Excelentísimo Sr. Vicepresidente y Canciller, Juan Carlos Varela.
Excelentísimo Sr. Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Aníbal Salas y magistrados.
Excelentísimo Sr. Presidente de la Asamblea de Diputados, José Luis Varela y diputados.
Excelentísimos Miembros del Cuerpo Diplomáticos.
Señor Procurador Suplente de la Nación
Señor Procurador de la Administración
Señor Presidente del Tribunal Electoral y magistrados
Señores Gobernadores y alcaldes

Muy queridos hermanas y hermanos, que conforman la gran familia de esta Arquidiócesis de Panamá.
Un saludo muy especial a los hermanos y amigos que han venido desde otros puntos del país y a todos los que nos están acompañando a través de los diversos medios de comunicación de prensa, radio, televisión e internet.
Quiero que nos unamos hoy en la oración por este servidor y Mons. Pablo Varela que cumplimos seis años de ordenación episcopal, justamente en este mismo escenario y a la misma hora, como también por el Papa Benedicto XVI, quien el próximo lunes cumplirá cinco años de estar al frente de la barca de Pedro.
De seguro estarán esperando oír de viva voz cómo se siente este hijo de Dios y hermano de ustedes en este momento. Para serles sincero, la Palabra de Dios que hoy se nos ha proclamado y este escenario que sirve de marco a nuestro encuentro, me han inspirado confianza para compartir lo que siento. Por una parte, la Catedral Metropolitana, símbolo de la fe del pueblo panameño, y, además, este histórico parque que guarda las huellas silenciosas de anhelos y esperanzas de los hijos e hijas de esta amada patria, nos recuerdan que la historia no se detiene, y hoy estamos construyendo una nueva etapa de esa historia, dando continuidad a la misma que forjaron los que nos han precedido en el quehacer panameño.

1. MIRADA A NUESTRA HISTORIA

Permítanme, refrescar la memoria histórica con el recuerdo de nuestros héroes, padres de la fe, los que hasta hoy nos han precedido. A mi mente viene el recuerdo del venerado Fray Juan de Quevedo, español, Primer Obispo de la recién creada Diócesis de Santa María la Antigua, el 9 de septiembre de 1513; de Francisco Javier Luna De Victoria y Castro, primer obispo panameño en 1751, y entre los obispos de los últimos 50 años:

- Mons. Francisco Beckmann, holandés, misionero vicentino, quien por años fue el único Arzobispo en el territorio nacional, pastor incansable que recorrió lo que era la arquidiócesis a lomo de mula y de caballo, en cayucos o canoa; o en su viejo automóvil modelo americano, guiado por su fiel compañero don Arsenio Tejada. Su legado: el “celo por la salvación de las almas” y “la preocupación por la ignorancia religiosa del pueblo” impulsaron sus esfuerzos en la promoción de las vocaciones al sacerdocio y la creación del Seminario Menor San José; la Escuela Superior de Catequistas, la fundación de las Misioneras Catequistas, y la promoción de los seglares en la Acción Católica.

- A Mons. Tomas Alberto Clavel, panameño del clero secular, lo recordamos como “el pastor en los tiempos difíciles”. Le correspondió la puesta en marcha de la renovación promovida por el Concilio Vaticano II. Fundador de la Universidad Santa María la Antigua, cuyo “palacio arzobispal” sirvió de primera sede universitaria. Trasladó la Curia al barrio del Marañón, ampliando su personal y sus servicios. Siguiendo el movimiento de renovación puesto en marcha por el Concilio, impulsó el Proyecto “San Miguelito”, inspirado en el modelo de las Pequeñas Comunidades.

- Mons. Marcos Gregorio McGrath, panameño y miembro de la Congregación de Santa Cruz. Con una cita suya que cuelga en una de las paredes de la Sala Museo, ubicada en la Universidad Santa María la Antigua, nos resume así su ministerio: “La gran tarea de mi vida ha sido guiar nuestra Iglesia en la renovación conciliar. Mi más grande satisfacción ha sido el aprender, presenciar y vivir esta renovación con ustedes. Pero la Iglesia de Panamá gracias a tantos de ustedes, está en movimiento conciliar”.

De esta visión suya, nos quedan la Cita Eucarística, la Cena de Pan y Vino y el Seminario Mayor San José, la Campaña de Promoción Arquidiocesana, El Panorama Católico, Cursillos de Cristiandad, Movimiento Familiar Cristiano, Las Madres Maestras, la Comisión Arquidiocesana de Oración, la Comisión de Justicia y Paz, para mencionar algunas de sus obras.

- Mons. José Dimas Cedeño Delgado, panameño del clero Secular; sus 16 años al frente de la Arquidiócesis, han sido marcados por un gran dinamismo pastoral en medio de vertiginosos cambios sociales, políticos, tecnológicos y culturales. Fiel a sus antecesores, Mons. Cedeño ha impulsado las vocaciones sacerdotales y la vida consagrada. Ha acompañando celosamente la formación de los seminaristas y reforzado la vida espiritual del clero y diáconos permanentes y su empeño por mantener el fervor y entusiasmo del laicado en esta Arquidiócesis. Uno de sus grandes aporte ha sido rescatar nuestra historia eclesiástica y colocar en su justa dimensión el hecho de ser la Primera Diócesis, creada en Tierra Firma del Continente Americano, como también rescatar el patronazgo de Santa María La Antigua como la Patrona de Panamá, nos deja también el legado de dos nuevos tomos de la Historia Eclesiástica de Panamá. Lo mismo que la Fundación Pro fe cuyo radio de acción es hacer posible la misión de la Iglesia en los centros de trabajo, y que decir de su dedicación a la familia.

Al recorrer la historia de nuestro caminar como Iglesia Arquidiocesana, es obligante agradecer al Señor lo que somos como Iglesia y a todos los que con su entrega y sufrimiento, han abonado esta querida tierra panameña.

Ahora nos toca a nosotros, por ello queremos recordar el pasado con gratitud para vivir el presente con pasión, para con nuestra acción abrirnos al futuro con confianza, siendo constructores de esperanza.

2. EL HOY DE NUESTRA IGLESIA ARQUIDIOCESANA

Comienzo mi ministerio como Arzobispo, consciente de que soy un eslabón que une los esfuerzos de ayer, hoy y mañana, para dar continuidad a la maravillosa historia de gracia, en la que Cristo interviene siempre realizando su obra de salvación.

Hermanos míos, soy hijo de esta tierra, lo que me permite conocer la realidad, el marco situacional en el que vamos a comenzar este ministerio. El pasaje que hemos escuchado hoy, expresa lo que siento, por eso parafraseando a Jeremías me atrevo a decir: “Ay Señor mío, mira quién soy, mira que soy pequeño, un muchacho, mira que estoy temblando…”. Y escucho la voz del Señor que me dice como a Jeremías: “No tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte….”¡Gracias, Señor!
Me encuentro con la realidad de una Iglesia Arquidiocesana haciendo camino entre luces y sombras, entre logros y fracasos, optimismo e incertidumbre y un Panamá deslumbrante por los signos de progreso bajo el influjo del desarrollo material, pero que nos reta a todos a una justa distribución de las riquezas con las cuales el Creador nos ha dotado.
3. MIS PRIORIDADES COMO ARZOBISPO

Queridos hermanas y hermanos: No es el momento de presentar un plan de acción pastoral, ni de diseñar un nuevo programa, porque ya lo hemos venido trabajando en las últimas Asambleas Pastorales, iluminados por el magisterio del Papa Benedicto XV y de los Obispos Latinoamericanos expresado en el Documento de Aparecida, que nos han exhortado a la Misión Continental, para colocar a la Iglesia en un estado permanente de misión; es decir una nueva evangelización en donde se nos propone el modelo de ser “discípulos misioneros de Jesús”. Esto significa salir de nuestros templos, tener una presencia en todos los ambientes de la sociedad –políticos, culturales, sociales, económicos- para impregnarlos de la ética y los valores cristianos, para construir un Panamá más justo, equitativo y solidario, en el que fundamentalmente las laicas y los laicos tienen un papel protagónico. Todo esto en el contexto de los 500 años de la llegada de la fe al Istmo que celebraremos en el 2013. Ardua tarea la que tenemos por delante. Pero, juntos lo lograremos.

Quiero compartir con ustedes, lo que será mi prioridad en la Arquidiócesis:

-Lo primero, ser un arzobispo santo. Mi primer objetivo será buscar la santidad con todas mis fuerzas; buscar el rostro de Cristo en la oración para así encontrarlo en el rostro de la hermana y del hermano. Sólo así podré tener los sentimientos del “Buen Pastor” para guiar con amor y ternura, suavidad y firmeza a este pueblo de Dios que se me ha confiado; todo esto con la protección maternal de Santa María la Antigua.

Para esto, hermanas y hermanos míos, ayúdenme a mantener los brazos en alto, en la oración de cada día. Ayúdenme a recibir la Cruz, no con resignación, sino saliendo a su encuentro y abrazarla con amor y alegría.

Ayúdenme a seguir tras las huellas del Buen Pastor, “delante de las ovejas” con el ejemplo, enseñándoles a entrar por la Puerta de las ovejas que es el mismo Cristo, conociéndolas por su nombre, con amor preferencial por las heridas y, sin olvidar a las descarriadas.

Es oportuno recordar las enseñanzas del Papa Pablo VI: «El hombre contemporáneo escucha más a gusto a los testigos que a los maestros, o si escucha a los maestros lo hace porque son testigos».

-Lo segundo, suscitar la santidad de nuestros sacerdotes. Esto no es tan solo un deseo, es una oración profunda y confiada. El santo cura de Ars, Juan María Vianney, quien se nos ha propuesto como modelo, en este Año Sacerdotal, enseñaba a sus parroquianos sobre todo con el testimonio de su vida. De su ejemplo aprendían a orar acudiendo, con gusto al Sagrario para visitar a Jesús Eucaristía. Por eso mis queridos sacerdotes, hemos de estar centrados en la Eucaristía, que sepamos ofrecer la Eucaristía y ser nosotros mismos Eucaristía (vida entregada para que los demás la tengan abundante). Sin olvidarnos que la cercanía de Cristo es la razón de nuestra alegría. “Un santo triste es un triste santo” se ha escrito con verdad. Porque la tristeza tiene una íntima relación con la tibieza, con el egoísmo y la soledad”.

Si como pastores nos empeñamos en la Santidad, la santidad de los demás fieles nos vendrá por añadidura y nuestras comunidades serán escuela de oración y de encuentro fraterno.

El Obispo debe ser principio de UNIDAD. Con el Papa Benedicto XVI, pedimos al Santo Cura de Ars: “que su ejemplo fomente en los sacerdotes el testimonio de unidad con el Obispo, entre ellos y con los laicos, tan necesario hoy como siempre”.
Queridos sacerdotes, les invito a que juntos vivamos la pasión por la unidad mediante una profunda espiritualidad de comunión afectiva y efectiva. Comunión, no sólo para la eficacia, sino para dar credibilidad a nuestro testimonio’. Yo como su pastor estoy llamado a ser para ustedes padre, hermano y amigo siempre abierto al diálogo.

Hermanos todos, oremos por nuestros sacerdotes, oremos para que en estos tiempos difíciles, los sacerdotes por su vida y sus obras se distingan por un vigoroso testimonio evangélico.

-Lo Tercero, la participación laical en la Iglesia y en la sociedad. Queremos seguir impulsando la participación de laicos y laicas a lo interno de la Iglesia, en su formación teológica y doctrinal, especialmente en el ámbito de la doctrina social de la Iglesia para que sean más los agentes de pastoral que se comprometan en transformar de manera efectiva el mundo según Cristo. Hay una riqueza de experiencias pastorales que tienen incidencia en lo social, pero aún no es suficiente, y esto es otro de los desafíos que le presenta a los laicos y laicas el Documento de Aparecida.

4. MIS ANHELOS FRENTE A LA REALIDAD PANAMEÑA

Hermanas y hermanos: Somos conscientes, que vivimos tiempos difíciles que nos exigen actitudes definidas y comprometidas. La realidad que vive nuestro país está marcada por la pobreza y la exclusión social; una concentración desigual de los recursos, desempleo y precariedad del sistema laboral, sistemas inadecuados de salud y educación, inseguridad ciudadana y violencia, migración por la falta de oportunidades en las áreas rurales y un creciente deterioro del equilibrio ecológico.

Frente a estos hechos sociales, no podemos quedarnos en la pasividad provocada por el miedo y el pesimismo, porque para quienes creemos en el Dios de la vida, que nos amó tanto que entregó a su único Hijo –Jesucristo Nuestro Señor- para liberarnos de toda opresión espiritual y material, venciendo a la muerte, estamos convencidos que con la fuerza del amor, y el compromiso de cada uno de nosotros podemos ayudar a transformar toda estructura de pecado en nuestra sociedad.

Evidentemente que para ello necesitamos hombres y mujeres, en cada una de las esferas de la sociedad, capaces de hacer germinar y de suscitar un nuevo modelo económico, social y político, con un rostro más humano, más sostenible y solidario. En consecuencia, esto solo será posible con autoridades comprometidas a deponer los intereses partidarios y particulares, para colocar como principal objetivo el solucionar de manera permanente las necesidades de la población, con una real participación ciudadana. En este sentido hacemos un llamado a nuestro laicado para que su fe se haga vida en estos escenarios, porque una fe sin acción no es fe. Es importante y necesaria su participación en las instituciones de la vida pública y actuar con eficacia dentro de ellas.

Desde la fe quiero invitarlos a que juntos soñemos por un mejor Panamá:

· Que en Panamá todo hombre y la mujer sean respetados y valorados; desde que son concebidos en el vientre materno hasta que lleguen al ocaso de sus días.
· Que la educación en Panamá supere la visión reduccionista de formar para la producción, la competitividad y el mercado; y que sea para toda la niñez y juventud una educación de calidad e integral, que forme en lo científico y tecnológico pero sobre todo en el respeto y la promoción de la dignidad humana.
· Que cada trabajador cuente con salarios justos, estables y condiciones laborables decentes que le permita cubrir las necesidades básicas de su familia.
· Que las personas que padecen enfermedades encuentren en los hospitales la atención y el calor humano, los servicios y las medicinas de calidad que requieran.
· Que se escuche a los jóvenes y se les responda como ellos se merecen. La juventud tiene el derecho a ser amados, valorados y se les brinde las oportunidades para desarrollarse de manera integral.
· Que vivamos en un país comprometido con la vida y solidario con las víctimas de la violencia – los niños, las mujeres, las víctimas de secuestros, de asaltos y extorsiones y las que mueren en cumplimiento de su deber.

En este punto es necesario que digamos: ¡BASTA A LA VIOLENCIA!, ¡BASTA DE LA PERDIDA DE VIDAS INOCENTES!, ¡BASTA DE MADRES QUE LLORAN DESCONSOLADAS A SUS HIJOS, ESPOSOS, HERMANOS Y PADRES, BASTA DE ESTAR ENCERRADOS ENTRE LOS BARROTES DEL MIEDO! Iniciemos desde YA una jornada de oración permanente, en solidaridad con todas aquellas personas víctimas de la violencia. Tengan la certeza no sólo de nuestra comprensión, sino de nuestro compromiso de colaborar en todo lo que sea posible para fortalecer una cultura de la Paz como camino para combatir la violencia.

Por esas víctimas, hermanas y hermanos, en este momento los invito a que demos un aplauso, como signo de nuestra disposición de caminar todos juntos, en la búsqueda del cielo nuevo y la tierra nueva que anhelamos; y nos comprometamos a trabajar por una cultura de paz.

Ante esta realidad, quiero ser profeta de esperanza. No con una actitud simplista e irresponsable, ni un falso optimismo, sino confiando primeramente en la Palabra del Señor que nos dice: “No se turben sus corazones…no tengan miedo…Yo he vencido al mundo…y estaré con ustedes hasta el fin”. Confiando también en los esfuerzos de todos los ciudadanos que habitamos esta tierra istmeña y vivimos anhelando tiempos mejores.

5. AGRADECIMIENTOS

Quisiera agradecer a todos, pero sería casi interminable la lista, porque es mucho el afecto que he experimentado en estos días, no por mi persona, sino por la fe de ustedes y lo mucho que valoran el don de la Iglesia y el ministerio del episcopado.

Sin embargo, permítanme expresar un reconocimiento especial a mi familia, a mis padres (Dagoberto y Clodomira); a mis hermanos (Mariela y Dagoberto), a mi familia de sangre y mi familia en la fe.

A ustedes queridos hermanos en el episcopado, los de casa y los que han venido de Iglesias hermanas, (Costa Rica, San Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua , Puerto Rico, República Dominicana, España), gracias por su presencia, que hace visible el misterio de comunión del colegio episcopal. Gracias Padre

Especialmente, muchas gracias Mons. José Dimas, le reitero lo que usted ha sido para mí: un hermano, un maestro.

Gracias, P. General de la Orden de San Agustín, y hermanos agustinos con vuestro testimonio, sus enseñanzas y cercanía de amigo me han ayudado siempre a abrirme con confianza al Designio Divino en mi vida.

Un especial pensamiento para las Iglesias Cristianas hermanas. Es importante educarnos cada vez más en el primado de la alabanza al único Dios y Padre de todos. Tenemos motivos infinitos para alabar a Dios: "Dios mío tú eres grande, eres bueno con todos, me has sostenido hasta ahora, has hecho de mí grandes cosas, las has hecho conmigo porque amas a tu pueblo...".

A usted Excelentísimo Señor Presidente, que junto a sus ministros y los diversos órganos del estado que se han hecho presentes: gracias. También a ustedes ex presidentes de la República de Panamá. Agradezco la presencia de las autoridades civiles, diplomáticas y de seguridad.

Por el inmenso esfuerzo que ha supuesto preparar esta celebración, merecen mi reconocimiento y mi gratitud profunda: los organizadores de las diversas instituciones del gobierno y de la Iglesia, tantos voluntarios, el Coro Arquidiocesano, como también el personal con el que seguiré trabajando en el Arzobispado. A todos ustedes que Dios retribuya en abundantes bendiciones su generosidad
Quiero agradecer a los dueños de medios y a los comunicadores sociales, que desde mi designación me han acompañado hasta hoy, ¡qué rol tan importante ocupan en la sociedad!, por eso quiero invitarles a que no abandonen este hermoso servicio que los hace sembradores de libertad, de identidad y de comunidad, fundamentado siempre en la verdad, porque solo la verdad nos hace libres.

Hermanos tengamos siempre presente: nuestra gente es buena, generosa, pero no le faltan las peleas, las divisiones, los desórdenes morales, sufrimientos y pobreza. Que nuestra alabanza no sea ponernos una venda en los ojos. Creo que debemos tener más valentía. Si empezamos a mirar el mundo con los ojos de Dios y, por tanto a alabarlo por el bien que hace, seremos más capaces de distinguir el bien del mal y de entrar en los sufrimientos de la humanidad.

El sentido de la alabanza es el primer realismo: es la contemplación del mundo como lugar de la bondad, de la misericordia, del amor de Dios, del amor de Cristo por el hombre, por el pobre, por el enfermo, por el que sufre, por mí, por nosotros, por la Iglesia, por la humanidad. El hecho de estar aquí juntos, de haber conservado hasta ahora la fe, de haber perseverado en la vocación y misión, son todos dones inmensos...

Nuevamente gracias a todos y que el Señor los bendiga.